Pasó directamente al calabozo.

Parece sacado de una revista satírica o algo así, pero es cierto y ocurrió. Recordamos cuando en el año 2016 un hombre, tras discutir por WahtsApp con su pareja, le escribía “vete a la mierda”.  La mujer le respondió “A la mierda te vas tú” sustituyendo la plabra “mierda” por un emoticono.

La pareja denunció a su pareja y el hombre pasó directamente al Juzgado número uno de Violencia sobre la Mujer de Granada. Por si esto fuera poco, el juez le condenaba a “una pena de localización permanente en domicilio diferente y estar alejado del de la víctima durante cinco días” y pagar los costes judiciales.

El Juzgado sostuvo que aquello (el escribir “vete a la mierda”), era un “delito leve de injurias y vejaciones en ámbito familiar”.

Y así es como con tan solo cuatro palabras puedes pasar siete horas en un calabozo y ser alejado de tu domicilio durante cinco días.

 

 

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