No son los que parecen.

¡Fascista! Seguro que lo has escuchado alguna vez. Puede que te lo hayan llamado, puede que se lo hayas escuchado decir a algún tertuliano a un político. Desde que VOX entró en el espectro político, políticos como Pablo Iglesias han llamado a la formación constitucionalista fascista y hasta han creado una “alerta antifascista”.

Antes de nada, debemos saber qué es un fascista. Un fascista no es alguien de derechas, como puede que te hayan contado. Un fascista es difícil de definir porque no tiene ningún creador. Si hablamos por ejemplo del marxismo, tenemos como filósofo al escritor de ciencia ficción Karl Marx; sin embargo, ¿quién inventó el fascismo?

Puede que alguien te diga que Benito Mussolini, el dictador italiano; que era de izquierda. El fascismo, representado también en el nazismo es una mezcla de nacionalismo y socialismo. Nacional-socialismo. Nazi.

El fascismo es una ideología peligrosa y antidemocrática. Si eres fascista, eres totalitario, no necesariamente de derechas o de izquierda, pero con una visión general más a la izquierda (ya lo vemos con Hitler y Mussolini).

Cuando Pablo Iglesias cometió una ilegalidad llamando una “alerta antifascista” en contra de un partido que había obtenido democráticamente unas elecciones andaluzas, miles de orlas comunistas podemitas salieron a las calles. Destrozaron mobiliario urbano, lanzaron objetos, atacaron a al policía y votantes de VOX…

Los medios y la sociedad nos ha presentado a VOX como los fascista, los malos y, por supuesto, a los súbditos de Iglesias como a los buenos manifestantes por la paz. Los antifascistas. Los, (como en otros países se les llama) Antifas.

Sin embargo, lo que no saben o parecen olvidar es que no todo es lo que dice ser. Ellos se pueden llamar lo que les dé la gana; ¿pero lo son? Es decir, ¿por llamarse antifascistas, lo son? En USA o Alemania las manifestaciones de este tipo de grupos requirieron miles de oficiales policiales y destrozaron ciudades completas. ¿Eso es paz?

No. Claro que no.

Los antifascistas no son antifascistas. Son fascistas. Sí. Los fascistas se llaman a sí mismo antifascistas. Así de paradójico es el mundo.

VOX es un partido legal que se ha presentado a unas elecciones obteniendo un buen resultado. VOX es un partido muy de derechas sí, pero que respeta a la izquierda ya que condena las agresiones que miembros de izquierdas le hacen a sedes de Podemos, por ejemplo. Un partido de paz.

Sin embrago, tenemos a los “antifascistas” Los que rocían y golpean con un extintor al Vicesecretario de Movilizaciones de VOX en Zaragoza. Los que llaman “gilipollas” y “fuera fascistas de nuestros barios” a 10 miembros de VOX en Sitges. Los que lanzan piedras contra los portales. Los que lanzan excrementos a sedes de VOX. Los que atacan a votantes de VOX o del PP.

Los que, en otros países, atacan a líderes de partidos como la AFD con un palo de madera y casi le matan. Los que intentan boicotear charlas de conservadores como Ben Shapiro y los que le lanzan piedras.

¿Eso es antifascismo? No. Eso es fascismo. Deberíamos hacernos la pregunta de quién es quién. Porque si dejamos que ellos ganen. Ya os podéis imaginar lo que puede pasar…

Video de El Enfurecido sobre ‘Antifas’

 

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